Situado a orillas del lago Superior descansa este tranquilo pueblo del noroeste de Minnesota.
Llegué por la North Shore Scenic Drive (carretera 61), que discurre paralela a “la costa” del inmenso lago, con bellos paisajes y pequeñas poblaciones a lo largo del recorrido.
Al igual que Ephraim, es un destino turístico principalmente nacional, con una población de poco más de 1500 personas. Estuve a punto de parar en varios puntos y bañarme pero se acercaba la hora de comer y no quería hacerlo sólo en el restaurante por llegar más tarde de las 14:00. Me arrepentí porque los días siguientes las nubes coparon el cielo la mayor parte del tiempo.
| El Motel |
Dando un paseo elegí el Angry Trout Café para comer. Me dieron una mesa en la terraza junto al lago, a poco más de medio metro del agua, motivo por el cual fui observado toda la comida por una Pata y sus patitos. Pedí fish and chips y obtuve dos filetones de pescado con patatas. Yo soy muy de pedir refrescos extraños y me tomé una soda de arce por primera vez…y será la última.
Tras la comida dí otro paseo por el pueblo. Es posible que mucha gente opine “visto uno de este tipo…vistos todos”. No lo comparto. Son lugares que se recorren a pie, todo está a mano, con multitud de comercios antiguos. Todos intentan ser diferentes y todo lo contrario a comercios de una cadena.
Siempre tienen un trato amable y están muy dispuestos a aconsejarte o recomendarte otros comercios si no encuentras lo que buscas.
| Artists Point |
Bordeando el lago hacia el oeste del pueblo se puede optar por ir a ver el faro y tener una magnifica vista frontal del pueblo o dirigirse al Artists’ Point. Este es quizá el punto más emblemático. Un precioso lugar que cuenta con multitud de composiciones artísticas con piedras, que puede hacer cualquier persona que lo desee. Junto a el, un pequeño bosque en una diminuta península donde uno se puede “perder” cruzándolo o sentarse en las rocas para ver el paisaje y el siempre curioso oleaje del lago.
A cenar fuí al Birch Terrace Supper Club. Un restaurante con lugar de copas situado en una elevación del terreno que permitía ver el lago. La carta prometía World Famous Ribs…para variar. Como les conozco pedí el medio costillar y por descontado ese medio costillar era más grande que un costillar en España.; Incluía una enorme patata asada con mantequilla, 4 o 5 bollos de pan y una sopa de la casa, todo ello servido en un plato-bandeja que yo usaría para llevar los platos de 3 comensales…
Estaban espectacularmente jugosas y la salsa barbacoa sublime.
Como no había demasiada vida nocturna me subí a la terraza del motel a observar el panorama y me acosté. Nada se ruidos, sueño profundo.
Al día siguiente recogí mis cosas y tras llevarme unos metros con el coche un tope de hormigón de mi plaza de parking que me fue imposible mover siquiera un centímetro con mis brazos para recolocarlo, busqué sitio para desayunar. Encontré el World's best donuts Grand Marais y compré un par de ellos para llevar. Muy buenos, como casi todos lo alimentos hipercalóricos en EEUU.
Partí con la fresca hacia Bayfield…pero eso será en otra entrada.



























